lunes, noviembre 01, 2010

Conversaciones con Peter Eisenman


Arquitecto y Educador, nació en 1932 en Newark, New Jersey, EE.UU. Recibió un grado de Bachillerato en Arquitectura de la Universidad de Cornell en 1955, una Maestría de Arquitectura de la Universidad de Columbia, postgrados M.A. y Ph.D. de la Universidad de Cambridge, y Doctor Onoris Causa por la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Illinois, Chicago.

En 1967, Eisenman fundó el Instituto de Arquitectura y Estudios Urbanos de Nueva York. Eisenman ha sido autor de varios libros, incluyendo ‘Casa X’ [Rizzoli]’, ‘fin diou t hous', [the architectural association], Flechas en movimiento, eros y otros errores’ [the architectural association], ‘Casa de cartas’ [Oxford University Press], y co-autor con Jacques Derrida en ‘Chora I Works’ [Monacheli Press].
Ha publicado numerosos ensayos y artículos sobre sus teorías Arquitectónicas en revistas internacionales y periódicos.
Fue Director fundador del Instituto y Editor de ‘Oposiciones’, y ha realizado, tal vez más que cualquier otro Arquitecto en ejercicio hoy, una carrera de crear y emplear un dialecto de oposiciones en la Arquitectura, a través de referencias a teorías estratégicas, enajenación social y formas Arquitectónicas existentes. El trabajo teórico de Eisenman proviene mucho de Friedrich Nietzsche, Noam Chomsky y Jacques Derrida.


domingo, febrero 28, 2010

Habiendo Vivido el Terremoto de 1960





Con motivo del reciente sismo 8.8 en nuestro país, se han elevado una cantidad de opiniones sobre la calidad de las viviendas, y además se ha entrado a cuestionar el uso de ciertos materiales vernaculares.

Sin embargo la respuesta habitual ante la emergencia, es casas prefabricadas de madera. Me tocó vivir el terremoto de 1960 en Osorno y el año siguiente en Valdivia; y dada la magnitud de la catástrofe, el gobierno de la época, con las disponibilidades técnicas de los sesenta, albergó a los miles de damnificados, en dos planchas de " Cholguán", que oficiaban de carpa.

La lluvia no cejó, y tanto el barro, el frío y la humedad, complicaban por minuto el desatre.
La historia es amplia y detallada, a 45 años de los sucesos, y sin embargo, lo que aceció en el Norte de nuestro país, ha tenido una cobertura mediática que excede con mucho a la magnitud del siniestro.