jueves, agosto 16, 2007

Maria Luisa Bombal, sin Intermediarios





Nací el 8 de junio de 1910. El primer cónsul alemán en Santiago fue mi bisabuelo y su apellido era Precht. De modo que, por mi madre, venimos de los alemanes de Valparaíso que después, como tú sabes, se fueron a Viña del Mar. Mis ancestros eran hugonotes franceses que emigraron a Alsacia y el tipo que mato a Chejov era pariente nuestro... Amado Alonso siempre me hacía bromas respecto a esto y yo le contestaba "¡Pero qué culpa tengo yo!"... Por el lado de mi padre, los Bombal llegaron a Chile huyendo de la dictadura de Rosas... Muchos años después me impactó la dictadura de Rosas, pero, en la niñez, las historias de su crueldad eran una leyenda para mí (canta) "Íbamos a aunarnos / nos traicionó / y en la victoria / se quedó".

María Luisa Bombal gracias a Sara Vial




Hace unos días leí con cierto pudor, las declaraciones del ya fallecido Enrique Campos Menéndez, quien deslizó algunas opiniones rayanas en la farándula, sobre María Luisa Bombal, entre otros curiosos comentarios muy autoreferentes.
La Obra de María Luisa, junto al cariño de quienes somos sus parientes, no necesitan responder a tal "faux-pas", pues hay otros que han hecho lo que Campos nunca hizo: reconocer hidalgamente el talento de una gran escritora chilena; la autora imprescindible.

El sello Zig-Zag lanza una nueva edición del trabajo preparado por la escritora y académica Lucía Guerra. Radicada en EE.UU., la investigadora compiló los cuatro libros publicados de María Luisa más cuentos dispersos y otros textos, que la sitúan -decía Borges- como una autora imprescindible.

miércoles, agosto 15, 2007

María Luisa por Sara Vial



El legado perdido de María Luisa Bombal
Valiosos manuscritos, cartas, textos inéditos, fotografías e incluso una obra de teatro no estrenada contiene el maletín negro que solía portar la autora de "La última niebla", actualmente extraviado y que cobra actualidad a raíz de los hallazgos en torno a Gabriela Mistral.

Por Sara Vial. Escritora.

Si no se hubiera armado este revuelo en torno a las cajas mistralianas, atiborradas de secretos manuscritos, fotos, cuadernos, epistolarios, diarios de vida y poemas inéditos, ¿se habría venido a la memoria ese secreto mayor que fue María Luisa Bombal?

¿Habría surgido esta curiosidad acerca de la única escritora chilena que, en nuestra opinión, podemos colocar como hermana y antípoda de esta Gabriela que no termina de agigantarse, habiendo sido el olvido consubstancial para ambas?